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Entrevista a Max Carbajal: hacia una estrategia nacional de valoración de los servicios de saneamiento

Ex director de Regulación Tarifaria en la SUNASS y ex director de Saneamiento del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento del Perú

En esta entrevista, Max Carbajal, ex director de Regulación Tarifaria en la SUNASS y ex director de Saneamiento del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento del Perú, nos ofrece un interesante panorama acerca de la economía del comportamiento, sus principios e importancia para ayudar a las personas a tomar mejores decisiones. También opina respecto a la valoración que tienen las personas acerca de los servicios de agua, la aplicación de la economía del comportamiento en el Perú y la necesidad de que el Estado cuente con una estrategia nacional de valoración de los servicios de saneamiento que le permita articular esfuerzos en torno a un objetivo común.

¿Qué es la economía del comportamiento?

La economía del comportamiento es una de las ramas de la ciencia económica que al incorporar fundamentos de la psicología busca profundizar en las motivaciones que están detrás de las decisiones o las formas de actuar de las personas.

El comportamiento de las personas, por ejemplo, de desperdiciar el agua a pesar de que sabe que se trata de un recurso escaso, que le cuesta y que también la necesitan otras personas que carecen del servicio, podría ser visto, desde una perspectiva puramente económica, como irracional, pero cuando estas mismas decisiones son analizadas desde las ciencias del comportamiento, encontramos que existen un conjunto de razones que dan origen a la conducta.

¿Cuál es el principio básico de la economía del comportamiento?

La economía del comportamiento es una mezcla de ciencias y eso le da un valor adicional. El principio básico consiste en que no es posible obligar a nadie a tomar una decisión, pero, desde la economía del comportamiento si es posible inducir a las personas a tomar mejores decisiones que les permita conseguir beneficios. Por ejemplo, la decisión de ahorrar agua, entre otras ventajas, le permitirá reducir los costos del consumo o beneficiar a otras personas que no gozan del servicio. En suma, lo que se busca es que los usuarios tomen mejores decisiones a partir de lo que en inglés se llama “Nudge” y que se puede traducir al español como un “pequeño empujoncito”. Esto no es más que los estímulos que el usuario o usuaria requiere para tomar decisiones en favor suyo y de la comunidad en su conjunto.

¿Cuál es la valoración que tiene la gente respecto al servicio de agua?

Tanto el Plan Nacional de Saneamiento del Perú, cómo la literatura diversa de la cooperación internacional identifica que en el Perú existe una baja valoración del servicio de agua. Entre otros aspectos, esta baja valoración hace que la gente derroche del agua o que no esté dispuesta a pagar por ella. Un “pequeño empujoncito” puede convertirse en un estímulo importante para que las personas cambien su comportamiento. Lo cierto es que la gente se comporta como lo que considera que es normal en su sociedad y, por eso, la economía del comportamiento actúa en el campo de las normas sociales para inducir mejores decisiones.

¿Cuál es la ruta crítica para aplicar el concepto de la economía del comportamiento en el Perú?

En el Perú, se está elaborando un estudio para realizar una intervención piloto en el sector urbano, y, específicamente, para Sedapal. Esta experiencia permitirá capitalizar aprendizajes qué servirán para replicarlos en otras localidades, tomando en cuenta sus particularidades.

En el diseño de la intervención se ha realizado un trabajo estadístico muy fuerte para determinar el número y el tipo de mensajes que se requieren para obtener resultados estadísticamente robustos. Se ha avanzado en el diseño de los mensajes y lo que continúa es la difusión de estos. Al final, se evaluarán los resultados o efectos logrados con cada tipo de mensaje.

La Universidad del Pacífico se ha encargado de realizar un estudio de investigación cualitativa a través de grupos focales para identificar el consumo de medios y el tipo de mensajes más adecuados para la intervención.

Como parte de la estrategia para el cambio de comportamiento se ha contemplado el uso de mensajes de texto, llamadas telefónicas y correos electrónicos a los usuarios. En un segundo momento se está considerando el envío de mensajes a través de los recibos de pago por el servicio de agua.

Finalmente, ¿hacia dónde apunta esta experiencia piloto?

Este piloto de economía del comportamiento es parte de una iniciativa para elaborar una estrategia nacional de valoración de los servicios de saneamiento que permita articular esfuerzos en torno a un norte común. Tenemos la expectativa de que esta estrategia de valoración de los servicios de agua tenga un impacto importante alrededor de los servicios de saneamiento.